La diabetes y el colesterol  un elevado numero de personas padecen diabetes, una enfermedad que les imposibilita metabolizar los azúcares como consecuencia de la carencia de una hormona llamada insulina, producida por el páncreas.

Cuando esto sucede, aumenta en forma brusca  la concentración  de glucosa en la sangre Glucemia y se producen diversos trastornos funcionales. Se trata de una alteración que reconoce fuertes componentes hereditarios y que es considerado por los médicos y científicos como uno de los factores de riesgo que potencian  el efecto nocivo del colesterol sobre la salud cardiovascular. De todas las variedades  conocidas de diabetes, la llamada  diabetes mellítus es la que los especialistas sitúan  entre los factores de riesgo cardíaco esta forma de diabetes requiere administración  continua de de suplementos inyectables  o orales de insulina. En algunos casos se desarrolla resistencia a la insulina. Debido a que la insulina del preparado no es exactamente la misma que produce el organismo, éste reacciona produciendo anticuerpos que interfieren en el accionar terapéutico un paciente que se encuentre en esta situación, bajo supervisión médica, deberá, deberá  tratarse con dosis superiores a las habituales. Las inyecciones de insulina pueden afectar ala piel ya los tejidos  subyacentes en el lugar donde se coloca la inyección. Esta reacción alérgica que se manifiesta  en raras ocasiones  produce dolor y ardor, seguidos de enrojecimiento y picor y tumefacción en torno al lugar donde se puso la inyección, durante varias horas generalmente se evitan estas complicaciones si se cambian  el punto de aplicación y el tipo de insulina. La resistencia a la insulina y la alergia no son habituales con el uso de las variantes sintéticas Humanas, que son las formas que se usan predominantemente. Las personas con diabetes deberían saber registrar  sus valores de azúcar en la sangre e informar al especialista al respecto, el cual le aconsejará cómo adaptar la dosis de insulina  o del fármaco hipoglucemiante oral. En algunos casos y durante las visitas sucesivas del paciente, el médico o la enfermera le pueden enseñar cómo adaptar dichas dosis  para que el suministro sea el adecuado. Por otro lado la diabetes  es un factor de riesgo para las enfermedades relacionadas con la aterosclerosis, sobre todo con el riesgo de accidente vascular cerebral, donde la parte superior del deposito de aterosclerosis se desprende, se desplaza a lo largo de las arterias hasta un vaso sanguíneo cerebral y lo obstruye, aunque no se sabe  claramente el por qué, las mujeres diabéticas tienen un riesgo especial de padecer  enfermedad coronaria.