Las grasas mas rebeldes El consumo de grasas saturadas puede influir en los niveles elevados del colesterol de las personas con sobre peso. Más aún, aun que no se verifique un aumento de peso consumir más grasas saturadas de lo recomendable tiende a aumentar el colesterol total.

Además como lo sabe cualquiera que padezca el problema una dieta rica en grasas hace muy difícil evitar el aumento de peso (recordemos que un gramo de grasa contiene el doble de calorías  que uno de proteínas o uno de hidratos de carbono). Los alimentos que aportan grandes cantidades de grasas a la dieta son casi siempre los mismos que inciden en el indeseable exceso de calorías que nuestro cuerpo almacena como tejido adiposo. No resulta una novedad  mencionar, que si no se controla este proceso lleva a un aumento de peso. ¿Y cuáles son, exactamente los riesgos que corre una persona de desarrollar un ataque cardíaco? Aquí es donde la cuestión deja de ser intuitiva, para pasar a estar avalada por numerosas experiencias  que demuestran la innegable relación entre sobrepeso, depósitos grasos colesterol, y finalmente ataque cardíaco. En primer lugar, los estudios demuestran que las personas con elevados  porcentajes  de grasa corporal tienden  a tener altos niveles de colesterol total y de su porción más perjudicial el colesterol malo. En un trabajo realizado por  la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos, 73 Hombres  y mujeres obesas fueron analizados antes y después de cuatro meses de un programa de reducción de peso, entre otras cosas los investigadores detectaron significativas diferencias entre hombres y mujeres. En los hombres una pérdida de 11kilos  de peso estuvo asociada a un descenso de 15,8 por ciento en el nivel sanguíneo del colesterol malo( LDL), del mismo modo que dicho adelgazamiento provocó un aumento de un 5 por ciento del bueno(HDL). En cambio, entre las mujeres una pérdida de9 kilos de peso sólo disminuyó el colesterol malo en un 4,5 por ciento y peor aún, sus niveles de (HDL) en lugar de subir, como en el caso de los hombres, bajaron cerca de un 3 por ciento. DE estas diferencias surge que la reducción de peso tiene mucha más influencia en los niveles de las lipoproteínas de los hombres que en los delas mujeres. Esto se debe, según los científicos, a las diferencias metabólicas  que se verifican entre ambos  sexos en cuanto a la acumulación de grasas. Esto no debe desalentar a las mujeres que deseen iniciar una dieta para reducir su sobre peso si no que simplemente debe servir como aliento para ellos, que constituyen un grupo de riesgo simplemente por ser hombres.