La testosterona es una hormona sexual propia del hombre pero también esta presente en la mujer en menos proporción el varón tiene  una secreción de testosterona  unas 12 a 16 veces mayor que la mujer.  La testosterona es producida  e n un noventa y cinco por ciento por los testículos y el cinco por ciento restante lo producen las glándulas suprarrenales  la testosterona es la responsable de la aparición   del mantenimiento  de las características  sexuales secundarias que se producen alrededor de los  15 años como los cambios típicos de la voz debido  al efecto de la testosterona en la laringe, como también las, vellosidades  y nada menos que la aparición del deseo sexual. En este sentido es bueno hacer notar que para la aparición y mantenimiento del deseo es suficiente la cantidad normal habitual en el organismo  un exceso de ésta, no aumenta el deseo sexual. Por ese motivo, los tratamientos hormonales sin que haya un déficit medible de estas hormonas no producen ningún efecto en este sentido por el contrario, pueden ser contra producentes al disminuir la producción de testosterona propia, logrando  efectos contrarios a los  buscados. Otra evidencia que abona la teoría delas grasas proviene del doctor A. Wayne Meikle, de la facultad de medicina de Salt Lake City. Cuatro horas después de darles batidos muy grasosos  a ocho hombres, Meikle  descubrió  que sus niveles de testosterona cayeron en un treinta por ciento. La hipótesis de Meikle la explicación más probable es que los a ácidos grasos interfieren con  la habilidad de producir testosterona”  la forma  en que este echo afecta la conducta sexual  depende del tiempo en que persiste este malestar explica el especialista: Hay efectos a corto y largo plazo. Algunos hombres que desarrollan enfermedades que producen desarreglo en la producción de testosterona tales como el alcoholismo crónico y los tumores en la pituitaria, pueden sentir al principio una disminución de su líbido, pero pueden llevar meses hasta  que desarrollen una real impotencia. En nuestro estudio deducimos que si la ingesta de grasas es alta durante un largo período de tiempo- muchos años-  es muy probable que esto tenga un impacto en el desempeño sexual.